Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Pueblo Originario | October 22, 2017

Scroll to top

Top

El conflicto territorial, otro problema que los Kirchner dejaron sin solucionar

El conflicto territorial, otro problema que los Kirchner dejaron sin solucionar

En noviembre vence por tercera vez la prórroga a la ley 26.160, de emergencia territorial indígena. Desde 2006, se otorgaron $400 millones para regularizar la situación de tierras ocupadas por las comunidades y no se entregó un solo título
Por Silvia Mercado smercado@infobae.com

San Carlos de Bariloche – Un huevo de la serpiente se fue incubando en la Argentina. El presidente Mauricio Macri sabe de qué se trata, porque un grupo de dirigentes patagónicos de Cambiemos lo alertó al comienzo de su gestión. Nadie imaginó que estallaría del modo en que lo hizo.
El 1º de noviembre de 2006 se aprobó la ley 26.160 que declaró la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades originarias del país. Era una emergencia por cuatro años, durante los cuales debía realizarse un relevamiento técnico catastral de las tierras que ocupan los indígenas y regularizarlos dominialmente. Se dispusieron en ese momento diez millones de pesos anuales en el Presupuesto nacional, por tres años, para tales tareas. ¿Resultado?

Por ley 26.554 se prorrogó la emergencia por cuatro años más, hasta el 2013. En ese año se votó otra prórroga, la ley 26.894, hasta el 2017. ¿Qué se hizo en materia de regulación dominial? Absolutamente nada.

En rigor, peor que nada. Según un informe de la Auditoría General de la Nación entre 2010 y 2015, el INAI recibió 392 millones de pesos para realizar el relevamiento territorial sin haber concretado ninguna. Es verdad que no solo por sus propias limitaciones, sino también por la simple razón de que la responsabilidad en materia de dominio territorial le corresponde a las provincias.

Según la auditoría que la AGN realizó en 100 expedientes de relevamiento territorial, el 92% no posee títulos comunitarios de las tierras que ocupan, solo 7% manifestaron tener títulos, y una comunidad no contestó porque el relevamiento fue suspendido. Por otro lado, 62% aseguró tener conflictos territoriales y solo 26% no los tiene. De todos modos, el 61% manifestaron no tener conflicto judicial por las tierras que ocupan. Estamos hablando de 2015. En ese año, solo el 70% del presupuesto fue ejecutado, aproximadamente 49 millones de pesos quedaron sin ejecutar.

Para el diputado nacional rionegrino Sergio Wisky (Cambiemos/PRO), “la situación en las provincias de Río Negro y Chubut -en materia de regulización territorial- es catastrófica”. Específicamente en su provincia, en el 2006 había 50 comunidades originarias y hoy hay 140. “Hay nuevos actores y nuevas demandas y un conflicto económico y social por 12 años de inacción, porque solo se vino tirando el problema para adelante, sin que nadie se ocupara de darle una solución”, agregó.
“Desde mi punto de vista, hubo una omisión ex profeso de la provincia de Río Negro”, aseguró Wisky, y dijo que le consta que hubo dos camionetas que se compraron dentro del programa nacional de regularización de tierras para trabajar en tareas dominiales y no fueron usadas: “Ni un kilómetro recorrieron”.

La inestabilidad territorial no es un fenómeno exclusivamente indígena. Hay 4100 tomas de tierras relevadas en todo el país, empujadas en muchos casos -no todos- por razones políticas, retroalimentadas por un Estado nacional y estados provinciales que evitaron ejercer cualquier tipo de rol ordenador.

En la Cordillera argentina se percibe el miedo. Hubo incendios, lesiones, presiones de todo tipo. El 7 de julio último se incendió el refugio Jakob, que lleva el nombre del médico alemán Christophe Jakob, un aventurero que a fines del siglo XIX disfrutaba de “caminar regiones sin mapas”, como lo definió el periodista Gonzalo Sánchez en Clarín. Montañistas del Club Andino Bariloche confirmaron que en las inmediaciones del refugio se encontraron panfletos caseros con el logo de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y exigiendo la libertad de Facundo Jones Huala.

Por esos días, el concesionario del refugio, Claudio Fidani, dijo en declaraciones a una radio de la zona que “al refugio lo quemó la falta de respuesta del Estado, que nos enfrenta a todos y no termina de cerrar la gran herida que fue el genocidio mapuche”.

Algo similar piensa el diputado Wisky. “Aquí está el problema indígena, pero también el problema de gente que tomó tierras y nadie los saca ni tampoco les da los títulos, el problema del inversor que pagó por el campo y quiere hacerlo producir y no tiene condiciones, el problema de una sociedad empobrecida. En muchas cosas vivimos en un estadio de sociedad precapitalista”, dijo.

En efecto, ya en octubre de 2014 el RAM redujo al encargado del refugio Neumeyer y luego incendió el inmueble, un depósito contiguo y máquina retroexcavadora, ubicada a unos cien metros. El diario Río Negro lo definió entonces como “un delito sin precedentes en Nahuel Huapi”, ya que los refugios de montañas son instituciones prácticamente intocables en la Patagonia. O lo eran.

El 23 de noviembre de 2017 vence por tercera vez la prórroga de la ley 26.160. En Jefatura de Gabinete de Ministros están trabajando en base a tres escenarios, no prorrogar nuevamente la ley, volver a prorrogar por cuatro años, o realizar una prórroga de dos años, realizando modificaciones a la ley en coordinación con las provincias involucradas, para poner en marcha un programa “en serio” de regularización de dominio territorial. Se está evaluando la creación de una comisión de expertos que se encargue del tema, incluyendo la investigación en torno al uso de los fondos que le fueron asignadas a las tareas de regularización dominial.

La inestabilidad en materia territorial le otorga al gobernante o al amigo puntero del gobernante, un poder adicional sobre las personas que esperan de su bendición para lograr la escritura que lo libere. Además de esa sumisión, el problema de la tierra promueve la desinversión, el conflicto permanente y, por si fuera poco, ahora también la angustiante desaparición de Santiago Maldonado.

Un profesor de música nacido en Chile, residente hace 30 años en El Bolsón, le dijo a Infobae que “lo que está pasando entre los mapuches y la Gendarmería es como si se pelearan dos amigos míos a los que quiero mucho y yo quedo en el medio”.

No es fácil lo que se está viviendo estas comarcas situadas junto a los Andes Patagónicos, reservas naturales con paisajes de ensueño, que están pasando por una tensión inédita en su historia.
Lo dijo Abel Rosemberg en la película de Ingmar Bergman “El Huevo de la Serpiente”, el trapecista de circo interpretado por David Carradine: “Qué importa nada, mañana todo desaparecerá”. Su indiferencia no impidió la llegada de Adolfo Hitler. Es de esperar que el Gobierno actual transforme la apatía de años en un Estado activo, ordenador y pacificador, único camino para recuperar la confianza entre los diversos. Y la inversión que genere trabajo genuino.

http://www.infobae.com/politica/2017/09/24/el-conflicto-territorial-otro-problema-que-los-kirchner-dejaron-sin-solucionar/

Comparte nuestras noticias en las Redes

Facebook

}